Enfermedad de toxoplasmosis en perros
Cómo saber si un perro tiene toxoplasmosis, formas de contagio a humanos. Diagnóstico y tratamiento.
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Enfermedad parasitaria de animales, así como de humanos, causada por toxoplasmas. En animales, se registró por primera vez solo en 1910, pero ahora se ha vuelto bastante común. Se considera que los perros son menos portadores de esta enfermedad que los gatos. La enfermedad se presenta con diferentes grados de gravedad, dependiendo del estado del sistema inmunológico.
Síntomas de toxoplasmosis en perros
En su forma leve, transcurre asintomáticamente. Los signos clínicos de la forma aguda son:
- fiebre;
- falta de apetito;
- vómitos;
- dificultad para respirar;
- diarrea;
- convulsiones;
- ataxia — alteración de la coordinación de movimientos.
Rara vez, el animal enfermo presenta afectación ocular. Estos síntomas son similares a los de la moquillo y neosporosis, por lo que antes de iniciar el tratamiento, es necesario establecer un diagnóstico preciso.
¿Se puede contagiar toxoplasmosis de un perro?
El parásito puede estar presente en el organismo humano, pero generalmente no causa malestar. Muchos tienen un rastro inmunológico que indica una lucha contra la enfermedad en forma asintomática.
Vías de contagio de las mascotas
Incluyen:
- beber agua, consumir alimentos con ooquistes — huevos del parásito;
- comer carne contaminada;
- vía oral-fecal;
- infección intrauterina.
¿Cómo se contagia una persona?
La forma más común es comer carne cruda con parásitos. Hay una versión que se puede contagiar de los perros, pero con menor probabilidad que de los gatos, ya que ellos son solo huéspedes intermedios. Se diagnostica toxoplasmosis en niños porque tienen un contacto cercano con los animales, sin seguir las reglas de higiene. Las vías de transmisión de las mascotas son las siguientes:
- a través de la inhalación de partículas de heces con parásitos;
- a través de juguetes, contacto cercano con la mascota;
- los perros traen parásitos en las patas desde la calle, los transmiten al lamerse.
Los síntomas en humanos son similares a los del tifus: fiebre, convulsiones, vómitos, diarrea. A pesar de la aparente peligrosidad, el riesgo de contraer la infección de amigos de cuatro patas es bajo si se siguen las normas sanitarias.
Las medidas de prevención incluyen: no permitir el contacto entre mascotas y animales callejeros; lavar las patas del perro; alimentarlos con alimentos y carne de calidad; no permitir el contacto con heces.
Para las personas con una respuesta inmunitaria reducida, la toxoplasmosis es peligrosa y puede causar encefalitis. Se considera que están en riesgo las personas infectadas por VIH y aquellas con enfermedades autoinmunes.
La infección es peligrosa para las mujeres embarazadas si no hay rastro de lucha contra la toxoplasmosis. El feto puede morir o nacer con graves alteraciones del sistema nervioso central. Sin embargo, según el Ministerio de Salud, el rastro de lucha contra la toxoplasmosis (a menudo una infección asintomática) está presente en el 60-70% de las mujeres.
¿Cómo determinar la toxoplasmosis en un perro: diagnóstico?
En la veterinaria moderna, la enfermedad se determina por tres signos: por síntomas clínicos;
- pruebas serológicas;
- dinámica positiva durante el tratamiento de la toxoplasmosis.
Investigaciones adicionales — ecografía y radiografía. Se sospecha infección en animales con anemia, pancreatitis aguda, ictericia, patologías del sistema nervioso central que pudieron aparecer como resultado de la progresión de la enfermedad.
El análisis directo de un perro para toxoplasmosis — citología de líquido de los alvéolos bronquiales, médula espinal, ganglios linfáticos. El método PCR — análisis de sangre para toxoplasmas es popular. Se utiliza en clínicas veterinarias.
Tratamiento de la toxoplasmosis en perros: terapia, medicamentos
Está dirigido a detener la división del parásito. Se utiliza una serie de medicamentos que tienen efectos secundarios y contraindicaciones serias. Se prescriben: Clindamicina hidrocloruro y fosfato por vía oral durante 4 semanas.
- Pirimetamina.
- Espiramicina.
- Toltrazuril.
Se indican además protectores hepáticos. Después de iniciar la terapia, los síntomas desaparecen en 48 horas. La pirimetamina no está indicada para perras embarazadas y lactantes, por lo que se utiliza espiramicina. Para reducir los efectos secundarios de este medicamento, se prescriben levaduras o ácido fólico. En caso de uveítis, se introduce además prednisolona o acetato de dexametasona.
Existe una vacuna no comercial contra la toxoplasmosis para gatos. Esta suprime la excreción de ooquistes con las heces, por lo tanto, reduce el riesgo de infección también para los perros. Se administra a mascotas sanas, está contraindicada durante el embarazo. Los dueños que tienen tanto gatos como perros deben considerar una mayor seguridad para evitar la transmisión cruzada de la toxoplasmosis.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los principales síntomas de la toxoplasmosis en perros?
Los síntomas de la toxoplasmosis pueden incluir fiebre, falta de apetito, vómitos, dificultad para respirar, diarrea, convulsiones y ataxia.
¿Se puede contagiar de toxoplasmosis de su propio perro?
Se puede contagiar de toxoplasmosis de los perros, pero la probabilidad es menor que de los gatos. Principalmente, el riesgo de transmisión existe a través del contacto con heces o carne cruda.
¿Cómo se diagnostica la toxoplasmosis en perros?
El diagnóstico de la toxoplasmosis en perros incluye la evaluación de síntomas clínicos, pruebas serológicas y una dinámica positiva durante el tratamiento.
¿Qué hacer si se sospecha toxoplasmosis en un perro?
Si se sospecha toxoplasmosis, se debe acudir al veterinario para realizar los análisis necesarios y el diagnóstico.
¿Cómo prevenir la infección por toxoplasmosis en perros?
Para la prevención, es necesario mantener la higiene, no permitir el contacto con animales callejeros, lavar las patas del perro y alimentarlos con productos de calidad.
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